TODAVÍA

Te recuerdo en cada trazo que dibujo en servilletas,

que todavía llueven las cartas que te escribí

que todavía reservo los vuelos por un beso,

que todavía memorizo destiempos por ti.

EL PERIODISTA

Cuando llega ese momento en el que no sabes ni en lo que piensas, pero aún menos piensas sobre lo poco que sabes.

Que a veces creo que te tengo en la cabeza y otras finjo que no estás saltando en mi corazón como quien quiere ver pedazos sin tiempos verbales.

Quien busca en la brújula kilos de tus sonrisas por si un dia se pierden de vista.

Donde guardas la llave de tu mano a mi cara, que ahora hay demasiada distancia entre cinturas y demasiada cercanía entre comillas.

Porque me dispongo a seguir escribiendo de ti, sin miedo, sin límites.

Como quien desearía no sentir y siente tanto que ni lo entiende.

LAMENTO

¿Y sabes que es lo que más lamento? No haber actuado.

Para bien o para mal. No hay nada peor que quedarse quieto sin señal de STOP y con tus señales en directa.

Que me arrepiento de llegar tarde, y mucho. Porque llegar a estas horas es como no llegar, como no haber estado. Me perdí el momento en que debí hablar porque observaba el silencio como si fuera lo más valiente del mundo, y al final resultó ser un cobarde.

Y lamento no habértelo dicho. Quizás… probablemente… por miedo al infinitos, al sentir. Por miedo a ser esa historia que nunca imaginamos pero aun así anhelamos.

MI ALTERCADO FAVORITO

Primero me alteraste.

Alteraste todo mi contexto, mi social como quien decide que el suelo va a caer con todo a la nada pero él baja en primera en tobogán, para disfrutar. Alteraste los pasos que hay entre tu altura y mi cintura. Alteraste los kilos de consciencia y los grados de cordura.

En resumen, fuiste el mejor altercado con el que uno quiere toparse.

SEGUIR ADELANTE

Esos momentos en los que frenas y observas todos tus recuerdos, como si fueran películas antiguas, desgastadas.
Te das cuenta de cómo ha cambiado todo, ni tú ni tu alrededor es el mismo, pero mantiene esa esencia. Los de siempre siguen ahí y, los nuevos, bienvenidos.
Pienso en la suerte que tengo de estar donde estoy, con quien estoy y porque estoy. Pero nunca creí en la suerte, así que de suerte nada. A veces tenemos que darnos la enhorabuena, pero no por ganar o perder, sino por vivir y seguir lo que te mueve, lo que te hace sentir. Tenemos que felicitarnos por dar nuestro máximo ante los retos que aparecen con el tiempo. Tenemos que sentirnos bien por luchar contra barreras indestructibles, por derribarlas.

Han pasado años y recuerdos y no los cambiaría por nada del mundo. Pero me gusta verme donde estoy y sentirme como me siento, viva.

TODAVÍA TE…

 

Ahora me recordarías como la rara, me pensarías como la que nunca llegó a ser. Pero te conozco y, directamente, no me pensarás. O, bueno, a lo mejor, sorprendentemente, me recordarás, simplemente te acordarás de mí, mi cara se te hará familiar.

En cambio a mí, tus ojos se me hacen dulces. Tu pelo corto tan perfectamente desmelenado que apetecía coger a cada instante, a cada sueño… se echa de menos. Y tu voz no se fue, se ha quedado dormida en mi cabeza preparada para ahogarme.

Y llegó el desembarque. Te vi por babor en nuestra calle más emblemática. Tu voz resurgió y tu recuerdo hizo agonizar hasta a los pilares más sensatos. Hiciste desaparecer mi razón. Otra vez.

Golpeaste a mi corazón de la peor forma posible, sin hacer nada. Conseguiste ocultar mi suelo y ni hiciste el esfuerzo de frenar mi caída. Me abandoné para encontrarte.

Y ahora no me encuentro más.

Ahora sólo siento. Vuelto a sentir.

Todavía te siento.

IMPOSIBLES

Si que existen imposibles. Y aquí dejo la lista:

  • No sonrojarme…
  • No cerrar los ojos…
  • No perder el aliento…
  • No dibujar una sonrisa en mi cara…
  • No soñar…
  • No querer…
  • Que no me vibre el alma…
  • No amar…
  • No querer darte un beso…
  • No extrañarte…
  • No tenerte cerca…
  • No volar…
  • No quedarme muda…
  • No sentir…
  • No ser…

… cuando sonríes.

SIENTES

Sabes a el amor de mi vida,

hueles a la esperanza perdida,

oyes a la voz de la ternura,

miras a la locura menos cuerda

y tocas al sentimiento más etéreo.