COBARDÍA

Quiero dejar atrás mi cobardía, pero olvidaba que forma parte de mí y no quiere irse. Porque cree que el dolor le está pisando los talones, pero ilusa de ella, no hay peor dolor que vivir en posición de defensa, que vivir sin vivir, que estar sin ser.

Que quien inventó la valentía se olvidó de mí y decidió hacerme sufrir. Porque no estoy hecha para ser amada, ni saber que es el amor. Simplemente, estoy hecha para estar y respirar.

Olvidándome de carpe diems y otras modernidades.

Porque estoy hecha para ser el apoyo, el soporte, el agarre de quien me necesita, no para ser agarrada cuando, inocente, me doy una y otra vez contra la misma pared.